Hoy es mi segundo día que estoy trabajando en dedicar un pequeño espacio a escribir, y me doy cuenta de la asignación tan grande y especial que Dios asignado a la mujer, las cuales son: ser hijas, esposas, hermanas, madres, trabajar por el sustento o apoyo o el cuido de nuestro hogar, guerrear por nuestra familia, lucir como princesas, ser ayuda idónea de nuestro esposo, cumplir con nuestro servicio dentro de nuestra iglesia, y encaminarnos a entender y alcanzar el propósito conforme a la voluntad de Dios, y mas y mas, pero el señor nos diseño para poder hacer eso y mas, y realmente se hace agotador si lo intentamos con nuestras fuerzas propias, muchas veces me he frustrado y me imagino que tu también, y aun así me doy cuenta que también tengo que menguar mucho mas para que crezca El en mi, me quiebre y me vuelva a hacer cada día, y la manera mas efectiva que he encontrado es presentarme de rodillas ante El.
Retomando el tema principal de nuestra asignación como mamás y como hacerlo de manera bíblica, el siguiente versículo que tomare es el de PROVERBIOS 14: El cual nos dice la mujer sabia edifica la casa, mas la necia con sus manos la derriba.
Muchas veces, me pregunto cual es mi principal papel como esposa, si el que debe dar las directrices es el esposo, y el a su vez busca la dirección de parte de Dios. Siendo sincera esta parte me ha sido difícil, porque soy una mujer de muchas ideas, y me cuesta callar, pero se que debo en muchas ocasiones callar y orar, con relacion a mi matrimonio y la vida de mi esposo.
Sin embargo como madre tenemos una asignación activa, ya que estamos llamadas a edificar, a instruir, a enseñar, a ser ejemplo, a educar con amor, a disciplinar, a poner limites, a cuidar y proteger.
Edificar con sabiduría nuestra casa y en especial a nuestros hijos es darle aliento, es escucharlos, es enseñarles la base fundamental que es Cristo, es corregirlos con amor, sin enojo, es cuidar las palabras con que nos dirigimos a ellos y eliminar de nuestro lenguaje : Sos un INUTIL, que FREGAS, eres NECIO, ya no te aguanto, me Tenes cansada, CALLATE, eres un bueno para nada, Eres un BURRO, estas palabras destruyen el alma, apagan el espíritu y crea rebeldía en la vida de nuestros hijos , destruimos por ende su autoestima, y después no entendemos porque nuestros hijos son así.
Es tiempo de tomar acción y empezar a destruir lo que esta mal edificado, mal construido, y comenzar con el principal ladrillo EL AMOR, luego el siguiente ladrillo LA FE en JESUCRISTO, el tercero ser EJEMPLO, Y así añadir paciencia, bondad, favor, gracia, disciplina, TIEMPO de calidad, enseñarles la palabra de Dios, llevarlos a la casa de Dios, que se involucren en la obra, y romper cadenas invisibles, para que ellos sean de bendición en medio de la oscuridad, que sean luz en un mundo que va rumbo al desfiladero, precioso linaje, que amen a Dios y tengan una relacion en intimidad con el Padre.

Amen
ResponderEliminarExcelente mensaje así nos pasa a todas las mamás y q bonito q alguien lo plasme en palabras no estamos solas Dios nos guía y podemos hacer todas estas tareas como espos
ResponderEliminara madre y demás roles q tenemos... Me sentí identificada